martes, 20 de agosto de 2013

Macaón o comecarne (Papilio macaon)/Old world swallowtail

La mariposa macaón o comecarne (Papilio macaon) es un lepidóptero de la familia Papilionidae ampliamente distribuido en el hemisferio norte, su nombre en inglés lo dice todo "mariposa de cola de golondrina del viejo mundo". En su forma de verano puede observarse las dos extensiones alares o arcos muy prolongados, recordando a las plumas rectrices de las golondrinas.
Poseen unas manchas rojas en el ángulo anal que pueden llegar a ser oceliformes. Tienen un vuelo planeador y permanecen tiempo posadas, aunque en contadas ocasiones. 
Pueden observarse en los meses de marzo-abril, juli-agosto y octubre-noviembre, siendo la forma de verano la más característica de todas.
Sus plantas huéspedes son las umbelíferas, de los géneros Daucus (Zanahoria)  y Phoeniculum (Hinojo). En la presente fotografía, tomada en el M.N. Mina la Jayona (Fuente del Arco, Badajoz), está sobre la hoja de una jara blanca (Cistus albidus), revoloteaba sobre plantas de ruda (Ruta graveolens).
Este preciosa mariposa está viendo mermada su población debido a la presión sobre zonas naturales, ahora se encuentra restringida a zonas de campiña, baldíos y sierras.
La pupa es de color pardo o verde y podemos encontrarlas sobre piedras, pegadas a ramitas,etc, cerca de núcleos de hinojos u otras umbelíferas.
La oruga y la pupa es parasitada por parte de un himenóptero (Braconidae, Ichneumonidae) o dípteros (Tachiinidae).
Papilio machaon. Foto: Iván López

Cárabo común en Sierra Grande de Hornachos (Badajoz)/Tawny owl at Sierra Grande of Hornachos (Badajoz).

El cárabo común (Strix aluco), siempre fue una de mis rapaces nocturnas preferidas, siempre que salía al campo temprano en la mañana, o en mi pueblo natal, Paterna del Campo (Huelva), al caer la noche cerca de una zona arbolada, podía oír el ulular de esta rapaz nocturna de mediano tamaño.
El cárabo es una ave que no alcanza más de medio metro de altura en el caso de las hembras, con un plumaje gris parduzco o marrón en el dorso y una zona ventral más pálida y llena de "motitas".
Sus ojos son lo más característico, unos ojos negros, que parecen rajarse, en comparación con la mayoría de nuestras rapaces nocturnas, de ojos grandes y redondos.
La envergadura de esta ave varía de los 80 a 90 cm, con un peso que ronda los 600 gramos. 
Anida en huecos de árboles, ya sean en bosques o jardines, de ahí aquellas maravillosas escuchas de mi pueblecito natal.
Tiene un ulular que puede resultar terrorífico, y seguro que en muchas películas de terror europeas se escucha el cárabo común cantando.
Esta bella rapaz tiene un oido finísimo, para así detectar a sus presas, sus oídos están situados de forma asimétrica para aumentar la percepción auditiva.
Sus ojos también son muy interesantes, tienen aproximadamente unos 56000 bastones fotosensibles, está por ello ausente de conos, esto hace que tenga una gran sensibilidad a la luz pero poca apreciación del color.
Todavía se estudia si esta rapaz es capaz de ver el espectro infrarrojo.
El cárabo común de la fotografía es un ejemplar liberado del hospital de fauna salvaje AMUS, un ejemplo de cómo la vida se abre camino a pesar de nuestras trabas.
Esperemos que no vuelva a tener contacto con humano alguno.
Strix aluco. Foto: Iván López