jueves, 27 de junio de 2013

Antirrhinum graniticum sub. onubensis/Boca de dragón

Esta especie de antirrhinum es una subespecie endémica de la zona de Sierra Morena y sur de Portugal, es decir, sólo la vamos a encontrar en las provincias de Huelva, de la que toma la etimología de subespecie, Sevilla, Cádiz, Córdoba y el Algarve portugués.
Su hábitat son zonas rocosas y pedregosas, bordes de caminos, etc. Es una hierba perenne que florece a principios de Abril hasta Julio, mostrando su rasgo más característico, un conjunto de flores globosas con aspecto de "boca" de dragón.
Un verdadero lujo botánico del que pueden disfrutar tod@s aquell@s que quieran acercarse a la botánica del suroeste peninsular.
Antirrhinum graniticum sub. onubensis Foto: Iván López

lunes, 24 de junio de 2013

Silene vulgaris/Colleja/Bladder campion

La colleja es una de las mejores plantas comestibles que podemos encontrar en los alrededores de Sierra Morena. En la avanzada primavera presenta esas inconfundibles flores de pétalos blancos y largos estambres.
"El mejor verde que puedes comer", eso es lo que dicen los abuelos del lugar, es una planta apreciada por su suavidad en el paladar. Puede alcanzar el metro de altura y vive en pastizales, cunetas, en cortijos abandonados, no es raro verlas cerca de una encina o incluso en el casco urbano.
En general prefiere suelos arenosos pero también podemos encontrarlos en calizas y pizarras.
Puede emplearse de muchas maneras, en ensalada, en tortilla, en revueltos, "esparragadas"...y un largo etc que sin duda hará de esta planta un magnífico plato en nuestra mesa silvestre primaveral.
Silene vulgaris. Foto: Iván López

viernes, 21 de junio de 2013

Phlomis purpurea/Matagallo/Purple Phlomis

El matagallo es una planta que posee una distribución ibero-magrebí, bastante bien distribuida en el  sur de la península ibérica.
Podemos distinguirla por su tacto suave y sus hojas, muy parecidas a la salvia, con peciolo (el rabito que une la hoja con el tallo). 
Las flores son rosas y aparecen en el extremo superior de ésta, aparecen en grupos de cinco o seis flores pequeñas (inflorescencia), con una forma cada una que recuerda a la de un candil.
Los usos que podemos hacer del matagallo son numerosos, por ejemplo, con la hoja se hacían antiguamente las mechas para encender las lámparas de aceite. Posee una gran propiedad medicinal, y es la de ayudarnos a eliminar los cálculos renales, para ello haremos una infusión de unas cuantas de hojas secadas a la sombra y la beberemos dos o tres veces al día durante un periodo no muy largo.  
¡¡Una planta única que podemos encontrar en nuestro entorno!!
Foto: Iván López